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sábado, 17 de febrero de 2018

Rostros de Coronel

 Este blog está dedicado a la publicación de fotografías de los habitantes de Coronel y su propósito es mantener vivo su recuerdo. En muchos casos las fotografías obtenidas y publicadas sólo significarán rostros de personas cuyos nombres desconozco, al respecto, espero contar con el apoyo de mis lectores para identificarlos, eso ayudará a recordarlos y traerlos de vuelta desde la niebla del olvido.
Postal Carlos Brandt, siglo XIX. Circulada en correos 1908.

Este blog está dedicado a la publicación de fotografías de los habitantes de Coronel y su propósito es mantener vivo su recuerdo. En muchos casos las fotografías obtenidas y publicadas sólo significarán rostros de personas cuyos nombres desconozco, al respecto, espero contar con el apoyo de mis lectores para identificarlos, eso ayudará a recordarlos y traerlos de vuelta desde la niebla del olvido.

Si dispone de fotografías de los antiguos habitantes de la ciudad y desea publicarlas en el blog, por favor agregue un comentario. Muchas gracias.

http://rostrosdecoronel.blogspot.cl/

miércoles, 8 de mayo de 2013

Mineros del Carbón



A bastante tiempo del cierre de las minas de carbón en Coronel y Lota, los relatos de los obreros y sus familias comienzan a desvanecerse lentamente; la identidad cultural trata de rescatarse en la cuenca del carbón, pero los viejos mineros ya son sólo historia.

https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=gS6LitTXsbY

viernes, 18 de mayo de 2012

Estación de Coronel

Estación de FFCC de Coronel, 1938

Chile: La Tercera. Estación de Coronel

      31 de Agosto de 1997 OPINIóN
      CORREO  

Estación de Coronel

Señor director:
La Asociación Chilena de Conservación del Patrimonio Ferroviario (ACCPF) de
Concepción, se hace un deber comunicar a la opinión pública su profundo
desacuerdo y malestar por la demolición de la centenaria estación de
ferrocarriles de la ciudad de Coronel, la que está siendo efectuada por una
empresa del rubro proveniente de Santiago y contratada por la Empresa de
Ferrocarriles del Estado (EFE).
Nuestra molestia es aún mayor, dado que dicho inmueble había sido solicitado en
comodato por la Municipalidad de Coronel, con la finalidad de desarrollar en él
un proyecto cultural, como se publicó en el diario Crónica de Concepción el 15
de julio pasado.
Especialmente chocante resulta recordar, además, las declaraciones del
coordinador zonal de EFE, señor Eduardo Salgado, quien descartó la posibilidad
de demoler la estación, señalando que la gerencia de su empresa estudiaba
traspasar el inmueble en comodato al referido municipio, en circunstancias que
al día siguiente se inició la demolición.
Por esto, nos llama la atención la liviandad y falta de veracidad que se
desprende de las actuaciones de las autoridades responsables de EFE.
Por lo anterior, no nos queda más que reiterar nuestro más enérgico rechazo a
esta y a cualquier otra destrucción de nuestro patrimonio histórico y formular
un vehemente llamado a todas nuestras autoridades, en el sentido de evitar,
decididamente y por todos los medios, que situaciones tan lamentables como ésta
se repitan.
Mauricio Del Valle A. , representante de la ACCPF en Concepción; Alvaro Herrera
L. , secretario


Un poco de historia:
 
Entre los inventos que permitieron el rápido desarrollo de la cuenca del carbón, estuvo el ferrocarril. Los trabajos de unir Coronel con Concepción se habían iniciado antes de 1886, pero culminaron el 23 de Diciembre de ese año, con el viaje prueba de un convoy de 91 toneladas. La empresa había sido acometida por el Sr. William Hicks, Gerente de "The Arauco Ltd." Y el Sr. Eduardo Manby, ingeniero de la firma constructora. El hecho fue muy destacado por la prensa sudamericana de la época.
Finalmente, el 2 de Enero de 1890, a las 13:15 horas de la tarde, dos carros de pasajeros, arrastrados por la locomotora "Concepción", cruzaban el ancho río Bío Bío, concluyendo con el aislamiento de la zona carbonífera, sujeta para entonces al transporte de diligencias que llegaban a San Pedro y un transbordo en balsas hasta Concepción.
Años antes, en 1887, luego de un cambio de la primera ubicación, originalmente al sur de Coronel, se designó el lugar donde quedaría la hermosa estación de ferrocarril de "The Arauco Ltd.". Esa verdadera joya entre las estaciones de trenes de la época, pasó en 1919 a ser propiedad de la Compañía Carbonífera Los Ríos de Curanilahue, y se rebautizó como el ferrocarril: "Ferrocarriles de Concepción a Curanilahue".
Entrado el medio siglo, la estación y ferrocarril pasaron a la administración de Ferrocarriles del Estado. Desde entonces la estación comienza a sufrir una lenta y constante agonía y desmantelamiento. En la década de los ochenta, el ruinoso estado del segundo piso, maravilloso recuerdo de la arquitectura colonial inglesa, obligó a su cercenamiento. Poco después desaparecieron las bodegas y habitaciones de servicio situadas hacia el eje norte de la vía férrea.
La demolición final ocurre el año 1999. Hoy restan unas pocas piezas que nada nos hablan de su esplendor primitivo. Pareciera que la ciudad no tiene voluntad para darle mejor destino y utilidad a sus edificios con historia, y en Coronel, quedan muy pocos.
jmh.

lunes, 30 de enero de 2012

Coronel en 13 Postales

Coronel: Pabellones Obreros, circa 1920.

Coronel, VIII Región del Bío Bío, Chile, Postales Antiguas.
http://www.chilecollector.com/archwebpost00/archwebpostcity01/coronel_lota_lebu_contulmo_01.html

martes, 13 de abril de 2010

Coronel: ca. 1900


Otra vista de la línea de ferrocarril que terminaba en un muelle en la playa de Coronel.

Coronel: ca. 1900

Calle Manuel Montt, vista desde las proximidades del actual mercado.
Nótese la locomotora en la zona superior izquierda. Hasta hace poco el soporte de la línea de ferrocarril aún era observable desde la esquina de Serrano. El terremoto del 11 de febrero pasado, terminó por echar todo en el suelo.
La presente postal confirma lo que fue la explotación minera en los cerros aledaños al centro de Coronel.

jueves, 7 de mayo de 2009

Ya Viene la Contaminación a Todo Dar

Crecieron como callampas, de un día para otro. Ahí están, listas para iniciar su tarea sobre nuestra atmósfera.
Por esas chimeneas pasarán millones de toneladas de gases, partículas y todos los etcéteras de la combustión del carbón. ¿Dónde irán a parar?


http://www.flickr.com/photos/chertsey/3510693038/sizes/l/

martes, 6 de enero de 2009

Baldomero Lillo: En la Rueda


Prohibidas desde el nacimiento de la República, las riñas de gallos, en vez de desaparecer gozan de muy buena salud, público y apostantes. En las ciudades mineras: Coronel, Lota, existen buenos “galleros” que se reúnen los fines de semanas a probar las virtudes de sus púgiles emplumados.
Un verdadero deporte, con estadios (ruedos) bien aderezados, escondidos entre callejas y pasajes para conocedores, juntan buena cantidad de fieles observadores y apostantes que tras una mirada experta perciben la posibilidad de una certera ganancia. Plumas, patas, espolones y picos dispuestos a dar todo en el ruedo, o rendir al contrario o dejar la última gota de sangre en la arena, todo dependerá del dueño.
Hay criadores que hacen pingues ganancias vendiendo prometedores ejemplares a galleros tan lejanos que vienen desde el Perú a buscar nuevas sangres. Otros se especializan en la fabricación de estacas, que adhieren a los espolones para hacer aún más mortal el combate. Y está el apostador nato, que pone fuertes sumas en la vivaz mirada asesina de un hermoso gallo, quizá debutante o triunfador de innúmeras peleas.
Arturo Alessandri Palma y Pedro Aguirre Cerda, presidentes de Chile, tienen en común haber sido galleros muy prestigiados.
A pocos años del Bicentenario de Chile, esta colonial afición, tiene larga vida al sur del Bío Bío.
* La imagen es una composición, no un combate real.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Las Termoeléctricas de Coronel: ¿Ciudad Sustentable?


Una megafuente produce toneladas de residuos que suben a la atmósfera de la ciudad. Esos gases, sólidos en suspensión, de conocida toxicidad quedan libres y a la voluntad del clima y sus vientos.
Una cantidad importante cae al suelo, sobre los tejados de las casas, patios y el resto del entorno. De ahí, con las lluvias, el material caído se infiltra a las napas superficiales o queda a disposición del sol y los elementos en el mismo sitio, en muchos casos concentrándose.
Con la resequedad del verano y sus días de viento, buena parte del polvo vuelve a agitarse en la atmósfera de la ciudad. De ahí llega nuevamente a tomar contacto con la población en un ciclo permanente de lluvia de polvo. Las lluvias ayudan a disminuir el impacto ambiental, pero también colaboran en la formación de ácidos del azufre y el carbono. Al menos los metales pesados y otros químicos se vuelven a asentar en el suelo hasta que el sol y viento vuelven a repetirlo todo.
Cuatro chimeneas iguales a la de la foto serían un tremendo problema de salud para los ciudadanos de determinados sectores de Coronel.

sábado, 27 de septiembre de 2008

El Chinchorrero


Era la última escala de la producción carbonífera. Ejercía la más humilde, frágil, esforzada y deshumanizada tarea que estaba reservada a los desposeídos de todo. Eran los hijos del hambre, de la miseria cotidiana, donde huérfanos y abandonados de los regalos de la vida, expiaban los pecados sociales de la comunidad minera. Parte del paisaje en esta tierra de contrastes, cuando no se tenía nada como no fuese un estómago vacío, haciendo líneas junto a la costa ahí estaba el chinchorrero, quién por largas horas le peleaba al mar y sus mareas, los cascajos negros, que uno a uno hacían aumentar magros montones oscuros en las playas.

Recogían el carbón liberado de las toscas, esas rocas desechadas por la producción industrial que desde su apilamiento iban a dar al mar. Allí, la acción incesante de las mareas soltaban esas pequeñas piedras, que por gravedad y consistencia tendían a acercarse a las orillas de las playas donde se embancaban. Las más de las veces, los vientos reinantes cambiaban de lugar los veneros y con ello aumentaba el esfuerzo de los chinchorreros que debían alargar horas de trabajo para obtener un día provechoso.

El nombre de chinchorreros proviene de el instrumento empleado para capturar el carbón lavado: El Chinchorro.