Notas, apéndices, apreciaciones, extravagarios, sucesos y aventuras y desventuras desde el sur del río Bío Bío: donde comienza el territorio araucano y la Cordillera de Nahuelbuta.
jueves, 2 de octubre de 2008
martes, 30 de septiembre de 2008
Postales: San Vicente
Edelweiss
lunes, 29 de septiembre de 2008
El Inicio de la Frontera
Etiquetas:
Antropología,
Ecología,
Historia de Coronel
Las Termoeléctricas de Coronel: ¿Ciudad Sustentable?

Una megafuente produce toneladas de residuos que suben a la atmósfera de la ciudad. Esos gases, sólidos en suspensión, de conocida toxicidad quedan libres y a la voluntad del clima y sus vientos.
Una cantidad importante cae al suelo, sobre los tejados de las casas, patios y el resto del entorno. De ahí, con las lluvias, el material caído se infiltra a las napas superficiales o queda a disposición del sol y los elementos en el mismo sitio, en muchos casos concentrándose.
Con la resequedad del verano y sus días de viento, buena parte del polvo vuelve a agitarse en la atmósfera de la ciudad. De ahí llega nuevamente a tomar contacto con la población en un ciclo permanente de lluvia de polvo. Las lluvias ayudan a disminuir el impacto ambiental, pero también colaboran en la formación de ácidos del azufre y el carbono. Al menos los metales pesados y otros químicos se vuelven a asentar en el suelo hasta que el sol y viento vuelven a repetirlo todo.
Cuatro chimeneas iguales a la de la foto serían un tremendo problema de salud para los ciudadanos de determinados sectores de Coronel.
domingo, 28 de septiembre de 2008
Figuras de Jade

Jade de la China, Museo Británico
http://www.britishmuseum.org/explore/online_tours/asia/chinese_jade/chinese_jade.aspx
Nos vemos, Paul Newman
sábado, 27 de septiembre de 2008
El Chinchorrero
Era la última escala de la producción carbonífera. Ejercía la más humilde, frágil, esforzada y deshumanizada tarea que estaba reservada a los desposeídos de todo. Eran los hijos del hambre, de la miseria cotidiana, donde huérfanos y abandonados de los regalos de la vida, expiaban los pecados sociales de la comunidad minera. Parte del paisaje en esta tierra de contrastes, cuando no se tenía nada como no fuese un estómago vacío, haciendo líneas junto a la costa ahí estaba el chinchorrero, quién por largas horas le peleaba al mar y sus mareas, los cascajos negros, que uno a uno hacían aumentar magros montones oscuros en las playas.
Recogían el carbón liberado de las toscas, esas rocas desechadas por la producción industrial que desde su apilamiento iban a dar al mar. Allí, la acción incesante de las mareas soltaban esas pequeñas piedras, que por gravedad y consistencia tendían a acercarse a las orillas de las playas donde se embancaban. Las más de las veces, los vientos reinantes cambiaban de lugar los veneros y con ello aumentaba el esfuerzo de los chinchorreros que debían alargar horas de trabajo para obtener un día provechoso.
El nombre de chinchorreros proviene de el instrumento empleado para capturar el carbón lavado: El Chinchorro.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



















